Capitulo XXXIII ~ Bienvenido

¿Por qué no pude haber ido yo a la misión? Era bueno con la espada y quería ir, pero tenía una responsabilidad, aunque Quirón decía que ya tendría mi momento. No estaba enfadado, pero sí celoso. 
Acabé de entrenar con los de mi cabaña, Atenea y, cuando me fui paseando con mi espada al hombro bastante cansado, el centauro vino y me puso su enorme manaza en el hombro libre haciendo que me inclinase hacia el lado contrario de mi arma. Sí que le pesaba, dios.
-Hola, Anderson, ¿me puede hacer un favor?-dijo, y yo le mire aún inclinado.
-Sí, claro, pero quíteme la mano, que me va a romper el hombro...-él sonrió quitándomela y yo le sonreí algo forzado. Sí, aún estaba un pelín resentido.
-Encárguese de Dylan, es ese joven de allí, el que esta mirando los sátiros-dijo señalando a un chico de un poco menos de mi edad. 
Tenía el pelo castaño oscuro revuelto y era de ojos verdes. Antes de que pudiera replicar, Quirón se fue a quién sabe dónde dejándome solo con mi obligación. Mientras, me acerqué al chico tocándole el hombro y éste se giró rápidamente apuntándome con el mango de una daga. Me reí sin poderlo evitar.
-La próxima vez te recomiendo que la gires y que amenaces con lo afilado-le dije sonriendo girándola y colocándole el arma bien.
-Lo siento, es lo que tiene ser nuevo...pero bueno, ¿y tú? ¿Tú quién eres?
-Jace Anderson, hijo de Atenea. Anda, ven, que te enseño la cabaña en donde te alojarás.

Lo cogí del antebrazo llevándomelo hasta la cabaña número 11, que era la de Hermes. Mientras tanto, estuvimos hablando y me contó como llegó hasta aquí y todo lo que le pasó. La verdad es que era graciosillo y simpático, aunque a veces daba mal rollo cuando te miraba fijamente.

-¿Por qué no eres rubio con ojos grises?-preguntó confuso.
-Ah, lo notaste-dije soltando un suspiro.- No me gusta que todos parezcamos gemelos. Todo igual y empollones, bah.
-Él se rió mirandome- Yo, señor Stark, soy la oveja negra de Atenea-bromeé inclinándome hacia adelante sonriendo.
-Encantado-dijo con una gran sonrisa que automáticamente se congeló al ver algo detrás de mí.
Me gire y vasi me caigo al ver a Tiana.
-Hola, Tiana.
-¡Jace!
-Q gritona-puse la mano delante de su boca como tapándosela sonriendo.
-¿Con quién estas, Jace?
-Con...con un sátiro que es muy pesado-dije sonriendo un poco tenso.- Bueno, ¿qué pasa?
-Pasa que ha unido una nueva a la misión, y ni la necesitamos, pfff. La tía va de creída y se cree la mejor del mundo, y encima es más fea... menos mal que no la ves...-vi a la chica que creo que era de la que hablaba. La verdad se le veía maja. Señores y señoras, Tiana y sus celos.
-Parece Rapunzel-dije sonriendo viendo que el pelo le llegaba hasta la cintura
-¡Jace!
-Ay, perdón...-dije rodando los ojos pesadamente. Y entonces Dylan me salvó metiéndose en medio tocando la imagen de Tiana
-¿Quién es este que me toquetea?
-¡Hala, habla! Oye que fe...-le tapé la boca riendo.
-Nada, nada, un nuevo campista-reí nervioso.- ¡Adiós!
La imagen se fue haciendo borrosa mientras Tiana seguramente estaba enfadada.
-Dylan, tío, no hagas eso, que me puedes meter en líos... y en una muerte segura.
-Ups, perdón-se rió frotándose las manos malvadamente.
Y entramos en la cabaña 11. Su nuevo hogar.

6 comentarios :

  1. Está genial, Jason!!!! Sube capítulo prontoooo!!!!

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    1. Me alegro mucho que te haya gustado Clau!!!!!! :)

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  2. Me ha encantando, leeré los demás :D
    Te sigo, me sigues?
    Un beso.

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    1. Me alegro que te haya gustado Dolo, ya tienes mas capítulos para entretenerte. De parte de las escritoras y del escritor, esperamos que te guste cada vez mas la historia :)

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    2. Me alegro que te haya gustado Dolo, ya tienes mas capítulos para entretenerte. De parte de las escritoras y del escritor, esperamos que te guste cada vez mas la historia :)

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