Capítulo XXXII ~ Me incorporo a la misión

¡Heeeey! Me voy a incorporar a la historia y, para empezar, os diré como será mi personaje y tal y, más tarde, haré mi capítulo.

Nombre: Lexi Stone
Padre: Arnold Terry
Madre: Eris Mejores amigos: No tiene
Edad: 15 años
En el Campamento desde: Nunca ha ido
Aspecto: Pelo liso color castaño que le llega por la cintura. Ojos azules que destacan al tener la piel muy morena y camiseta gris donde pone "Shut up" ligeramente metida en unos shorts. Su arma es una espada con empuñadura negra y diamantes, y suele llevar un collar con un diamante.









Me hallaba en la playa de siempre, alejada de todos, luchando con mi grupo mientras mi cabello ondeaba al viento. Lo explico, somos semidioses, sí, semidioses, hijos de dioses, que, al irnos encontrando, fuimos formando un grupo llamado "Los Rebeldes". Que quede claro que idea mía no fue, es un nombre muy cutre.

Me alejé del grupo secándome el sudor de la frente y guardando mi espada en un cinturón que tenía en la cintura. Mis ojos grises escudriñaron el horizonte. No había novedades. Nunca las había. Pero eso era algo a lo que yo estaba acostumbrada, por lo que me giré dispuesta a volver cuando logré divisar una bandada de pájaros grandes con gente en el lomo. Arqueé una ceja preguntándome que era y me giré, esta vez dispuesta a irme.

Una vez llegué y les conté a mi grupo lo sucedido, observamos como paraban y se detenían a descansar en NUESTRA playa. Al ser la líder, me acerqué, sola, a saber de que eran capaces de hacerles los demás, y me detuve delante.

-Hola, soy la líder y me llamo...-comenzó ella.

-No me importa como te llames, sino qué haces aquí.

Su semblante se tornó confuso, y el de los demás igual. Supongo que estarían acostumbrados a la simpatía.

-Hemos parado aquí, ¿acaso no podemos?-me preguntó una rubia.

-Bueno, pues ahora que lo dices...-vi como sonreían victoriosos.-No.

Ahora la que sonreí fui yo, al ver sus caras.

-Podemos hacer lo que...-empezó la de ojos casi negros.

-No, no podéis, nosotros estábamos antes, hija de Fobos.

-Perdona, ¿pero cómo sabes quién soy?

-Experiencia.-me limité a decir.

-¿Y tú quién eres?-intervino la ninfa.

-Lexi Stone, hija de Eris.

-¿De Eros?-preguntó la hija de Hermes.

-No, de Eris, E-ris.

-¿Quién?

-Novatos.-murmuré por lo bajo.-Nada, solo iros.

-No.-dijo "firme" la de Hermes, pues le temblaban las piernas.

-Bien, tú lo quisiste.

Digamos que mi poder era crear caos, discusiones, peleas, pues Eris era la hermana de Ares. Así que hice que se pusieran a discutir entre todos hasta casi llegar a las manos, pero en sus ojos se notaba la confusión y el miedo. Pero claro, no podían parar, llevaba años entrenando.

Cuando me pareció suficiente, les hice parar y me miraron entre enfadados y temerosos.

-Eres poderosa, podrías unirte a la misión.-dijo la rubia.

-No.

Me giré marchándome mientras oía pasos detrás mío.

-¡Podrías sernos útil!-gritó la pelinegra.

-Dije que no, eh...

-Jalia.-aclaró la hija de Fobos.

-Eso.

-Por favor, hemos perdido a nuestro antiguo líder, necesitamos a alguien como tú.

-Uh, me siento alagada... pero no.

Volví con Los Rebeldes acercándome al segundo líder mientras, metros más allá, el grupito discutía de Zeus sabe qué. Le expliqué lo que pasaba y se mostró de acuerdo en que debía ir, pues, según él, tenía mucho potencial y había que aprovecharlo.

Después de mucho discutir y gritar y de que se le unieran tres más, accedí a ir. A regañadientes, pero lo que fuese para no aburrirme. Me suministraron néctar y ambrosía y una daga más que metí en mi bota derecha. Una tenía sus trucos.

Acto seguido, me acerqué a ellos después de despedirme de mis compañeros y asegurarme de que estarían bien.

-Vale, iré.-dije.



Espero que os haya gustado mi primer capítulo.

Aleteos de las alas de las bambas de Hermes.
Hazel McFly.

2 comentarios :

  1. Mola!!!!!!!!!!!!!! Podeis seguir la historia mas a menudo porfavor???? Esque almenos asi tengo algo que leer que me gusta :)

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